Hay ciertas cosas que cambian a medida que va pasando el tiempo.
Nuevas uniones y desuniones...
Nuevos caminos que se abren....
Y otros se cierran...
Caminos que en un momento fueron sumamente importantes,
casi un fundamento de tu vida. Y otros muy cortos, que no quiere decir que se les reste importancia.
Nuevas uniones y desuniones...
Nuevos caminos que se abren....
Y otros se cierran...
Caminos que en un momento fueron sumamente importantes,
casi un fundamento de tu vida. Y otros muy cortos, que no quiere decir que se les reste importancia.
Hoy reflexionas.
Hoy te das cuenta que al parecer algunos nunca existieron, o que sólo se fueron cubriendo de escombros que nunca más te dejaron pasar.
Que a veces escogemos el camino equivocado y lo seguimos fielmente sin mirar a ningún otro lado, y por desgracia hasta que no llegas al precipicio no ves la caída, si es que no te caes antes.
Te das cuenta que no se puede andar por algunos sitios, por lo menos no antes de su momento.
Y llega el momento en que se debe girar y cambiar la ruta. Una vez que giras no se puede volver a andar por el mismo camino, aunque quizás llegues a cruce en los que vuelves a coincidir con los que no cogiste o no pudiste. Pero esos cruces son pequeños altos en el camino.
Aun así girar no siempre es sinónimo de mala elección, pues puede que finalmente acabes en el lugar acertado y en el momento determinado.
Caminos igual a personas.
Algo completamente acertado.
Las personas son como caminos que seguimos durante un determinado tiempo.
Bien durante una vida en algunos casos, o hasta que la ruta se torna muy complicada en otros.
Lo que está claro es que nunca terminaremos de recorrerlos.
Nunca conoceremos cada rincón que se esconde ante nuestros ojos en ese camino.
Como dijo aquel gran sabio: Caminante no hay camino, se hace camino al andar...
Caminos igual a personas.
Algo completamente acertado.
Las personas son como caminos que seguimos durante un determinado tiempo.
Bien durante una vida en algunos casos, o hasta que la ruta se torna muy complicada en otros.
Lo que está claro es que nunca terminaremos de recorrerlos.
Nunca conoceremos cada rincón que se esconde ante nuestros ojos en ese camino.
Como dijo aquel gran sabio: Caminante no hay camino, se hace camino al andar...