domingo, 2 de octubre de 2011

¡Oh rosa querida!


14/07/08 

¡Oh rosa querida!
Tu olor, tu color, tu vitalidad
me daban sensaciones indefinibles.

Durante 16 días fuiste mía
Te abracé entre mis brazos
y para siempre en vida te quería.

Traté de engañar a mis cinco sentidos
de que tú en breve te marchitarías,
pues las flores para siempre no son,
aunque tú perdurases más tiempo
del que se te concibió.

¡Oh rosa querida!
Que durante tu presencia
de alegrías me llenabas el día a día.
Que con tu fragancia me despertaba y me dormía.
Y con tu vitalidad todo cobraba sentido
porque tú a mi lado seguías.

Pero por mucho que tratase de no ver la realidad
tus pétalos uno a uno caían,
tu color poco a poco se oscurecía,
tu fragancia ya casi no se olía
mas tu vitalidad conmigo seguía.

Y yo...
Yo solo una cosa podía hacer...
Estar contigo hasta el décimo sexto día,
cuando tu último pétalo debía caer...

¡Oh rosa querida!
Ya te marchitaste
Y hoy me duele tu ausencia
No siento tu fragancia
No veo tus colores
Pero todavía noto tu vitalidad.
Aquella que me regalaste durante tus días de vida
la sigo guardando dentro de mí.
Porque tú, ¡oh rosa querida!, fuiste única en mi vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario